Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de abril de 2013

José Luis Sampedro

Como no podíamos dejar pasar semejante acontecimiento, adjuntamos a modo de pequeño homenaje el artículo publicado por elcultural.es

Muere José Luis Sampedro, partisano de la pluma y las ideas

El economista y escritor fallece en Madrid a los 96 años. Premio Nacional de las Letras Españolas, su novela más famosa fue La sonrisa etrusca.
Fue un partisano de la pluma y las ideas, un resistente siempre a pie de trinchera y barricada, un humanista tan amistoso como beligerante. El economista y escritor José Luis Sampedro, autor de La sonrisa etrusca, murió ayer en Madrid a los 96 años de edad.

Es posible que de todas las profesiones que se pueden compaginar con la literatura la más rara sea la de economista. Pues esa es la de José Luis Sampedro. Aunque eso no debería extrañar en alguien que nació en Barcelona en 1917 de padre cubano, madre argelina, y abuelos filipinos y suizos, y que con un año se trasladó a vivir a Tánger, donde residirá hasta los trece años. "El más antiguo de mis recuerdos data del patio de recreo del colegio del Sagrado Corazón, regido por padres franciscanos", diría. Cuando llega la guerra, Sampedro entendía que el socialismo implicaba anarquía, como confiesa. Es movilizado por el ejército republicano pero enseguida se incorpora al Ejército nacional. Pasa la guerra en Melilla, Cataluña, Guadalajara y Huete (Cuenca) y comienza a escribir poesía.

Cifras y letras
Acabada la guerra trabajará como funcionario de aduanas en Melilla, aunque pedirá el traslado a Madrid para estudiar Ciencias Económicas. Se licencia en 1947, pero antes, en 1944, había publicado ya su primera novela, La estatua de Adolfo Espejo, escrita al poco tiempo de acabar la guerra. En ese mismo año de 1944 se había casado con Isabel Pellicer y había comenzado estudios de Económicas. En adelante compaginará la economía y la literatura: en 1947 es nombrado profesor encargado y escribe La sombra de los días. En 1948 entra en el Servicio de Estudios del Banco Exterior de España y escribe su primera obra de teatro, La paloma de cartón. En 1951 es asesor del Ministro de Comercio y escribe sus dos primeras obras de economía: Principios prácticos de localización industrial y Efectos de la unidad económica europea.

En 1955 se convierte en Catedrático de Estructura Económica, puesto que ocupará hasta 1969. Compagina esta actividad con la de economista en el Banco Exterior, donde se ocupa de crear un servicio de estudios. En 1961 publica El río que nos lleva. En el 65, al ser expulsados de la Universidad los profesores Aranguren y Tierno Galván, se une a ellos, junto con otros profesores, para crear el Centro de Estudios e Investigaciones (CEISA) que sería cerrado por el gobierno tres años después. Eso le llevaría al exilio, y en 1968 es designado "Ann Howard Shaw Lecturer" en la universidad norteamericana Bryn Mawr College. Al año siguiente y ante las deportaciones de catedráticos de la Universidad de Madrid, decide aceptar un puesto de "Visiting Profesor" en las universidades inglesas de Salford y Liverpool. A su vuelta pide la excedencia en la Universidad de Madrid y publica El caballo desnudo, una sátira que le permitirá desahogar sus frustraciones ante la situación del país. Sin embargo, en 1971 regresa al Ministerio de Hacienda como asesor económico de la Dirección General de Aduanas. Imparte cursos en la Escuela Diplomática, el Instituto de Estudios Fiscales y en la Universidad Autónoma de Barcelona. Durante este periodo escribe Conciencia del subdesarrollo y La inflación en versión completa.


Regresos
Con la llegada de la democracia volvería, en 1976, al Banco Exterior como economista y, en 1977, sería Senador por designación real en las primeras Cortes democráticas y Vicepresidente de la Fundación Banco Exterior. A partir de entonces (se jubilará en 1984) todas las noticias que le atañen serán literarias: en 1981 publica Octubre, octubre, una extensa novela que le había ocupado veinte años de trabajo, y que él mismo ha calificado como "su testamento vital", y en 1985 La sonrisa etrusca, la novela que le proporciona una popularidad absoluta. Coinciden sus éxitos literarios con la muerte de su esposa, Isabel Pellicer en 1986. En 1990 es elegido miembro de la Real Academia Española. Su heterodoxo discurso de ingreso, "Desde la frontera" tiene mucho que ver con el tema de su obra La vieja sirena, publicada ese mismo año, que es un canto a la vida, al amor y a la tolerancia.


Su novela El amante lesbiano publicada en 2000, acapara la atención de la crítica que la considera un grito contra todas las formas de opresión de las diversas opciones sexuales desde la libertad alcanzada a los 83 años. En 2002 publica El mercado y la globalización donde el economista, no del todo vencido por el escritor, retorna para denunciar “las mentiras del capitalismo”. Y al año siguiente se casa en Alhama de Aragón con la escritora, poetisa y traductora Olga Lucas Torre. Ese mismo año publica Los mongoles en Bagdad, un polémico ensayo sobre la guerra de Iraq al que seguirán Sobre política, mercado y convivencia y Economía humanista (2009). Entre ambos, en 2008, su encuentro con el cardiólogo Valentín Fuster se materializó en el libro La ciencia y la vida. A la novela vuelve en 2006 con La senda del drago, a la que trasladó importantes símbolos de Tenerife, la isla donde pasó parte de los últimos años. Cuarteto para un solista. es su última novela escrita a cuatro manos en 2011 con su mujer Olga Lucas.

En estos últimos años, se convirtió en uno de los ideólogos del movimiento de los indignados, dentro del cual ha asumido un papel protagonista a través del famoso libro de Hessel, también fallecido recientemente, que prologó en su edición española, y de sus muchas intervenciones públicas. En 2010 el Consejo de Ministros le otorgó la Orden de las Artes y las Letras de España por «su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo». En 2011 se le concedió el Premio Nacional de las Letras Españolas. Hace menos de un año, en mayo de 2012, fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alcalá.

sábado, 6 de abril de 2013

Sonata a Kreutzer

Acabamos de leer una novela de una intensidad subyugadora que inicialmente, como amantes de la música que somos, nos atrajo por su título "Sonata a Kreutzer" de Lev Tolstói, que a su vez toma el título de una composición de Beethoven llena de líricos remansos de paz, rotos por tormentosos momentos de violencia y tensión, igual que la relación que describe Tolstói en su novela, y que tuvo mucho que ver con su propia relación matrimonial con Sofía Behrs. 

Censurada al poco tiempo de su publicación en Rusia, el Fiscal General de Estados unidos, llegó a calificar a Tolstói de "pervertido sexual y desvirtuador de la moral". La fuerza del argumento que nos arrebata hasta el punto de ser incapaces de abandonar la novela hasta su final, reside en unos razonamientos que nos dejan perplejos; en unos sentimientos contradictorios que quedan sepultados bajo nuestra ordenada, organizada y civilizada vida social. Nuestro asombro crece si cabe, cuando se justifica el hecho delictivo que narra la novela. 

Lectura muy interesante sobre el amor carnal y la irracionalidad de los celos, a la que debería añadirse la escucha de la sonata de Beethoven para enriquecerla más si esto es posible. Años más tarde el compositor Leos Janacek compuso su Cuarteto nº1 basándose en esta novela y subtitulado de la misma manera Sonata a Kreutzer, y al igual que la de Beethoven, lírica y tormentosa por momentos. 
Novela en fin que ha inspirado a músicos, directores de cine y algún pintor, como René Franciose Xavier Prinet, que pintó su propia versión de la sonata en el cuadro del mismo título que mostramos.
                                                                       


lunes, 6 de agosto de 2012

El Cónsul de Sodoma

La pasada semana pudimos ver en la "Filmoteca Rafael Azcona" y enmarcada dentro de la programación de "Agosto clandestino", la película El Cónsul de Sodoma, estrenada en 2009; ya en su día y debido a la polémica creada al respecto no quisimos verla, pero en esta ocasión decidimos darle una oportunidad para posteriormente sacar nuestras propias conclusiones. 
Por supuesto se han cumplido todas nuestras espectativas: pésima en sus planteamientos y personajes; flojas las interpretaciones; sin hilo narrativo de ningún tipo; y lo peor de todo, la imagen bastante alejada de la realidad que da del poeta "Gil de Biedma". Cualquiera que conozca un poco la trayectoria vital y creativa del mismo, sabe que su vida estuvo llena de bastantes más cosas que sexo.
En cuanto al retrato que hace de la llamada "Gauche Divine", ni gauche, ni divine, parecen solo niños ricos con poco que hacer y mucha pose, eso sí, mucha pose. 
Tras visionar la película, y dados los datos que conocemos de Gil de Biedma, através de sus propias palabras y escritos, y a través de otros autores, entendemos perfectamente la reacción en su día de "Juan Marsé" y alguno de los otros artistas que aparecen en esta película, basada en una biografía escrita por Miguel Dalmau, y que demuestra que está muy mal informado.
Creemos que el gran Gil de Biedma, se merece algo mejor, pero sobre todo se merece algo mucho más real y coerente con su vida, sus ideas y su obra. 
Si queréis acercaros un poco más a la figura de este autor, es muy interesante y revelador el libro titulado "Jaime Gil de Biedma. Conversaciones" editado y prologado por el riojano Javier Pérez Escohotado, y publicado por El Aleph.  

Sirva este sencillo comentario de pequeño homenaje a un poeta que nos emociona  y conmueve.
 




Mañana de ayer y hoy

Es la lluvia sobre el mar.
En la abierta ventana,                                    
contemplándola, descansas
la sién en el cristal.

Imagen de unos segundos,
quieto en el contraluz,
tu cuerpo distinto, aún
de la noche desnudo.
Y te vuelves hacia mí,
sonriéndome. Yo pienso
en cómo ha pasado el tiempo.





sábado, 9 de junio de 2012

Ray Bradbury

La noticia de la muerte de Ray Badbury, nos recuerda el desasosiego que sentimos la primera vez que vimos la película dirigida por Truffaut,  basada en la novela de dicho autor, "Fahrenheit 451" y seguimos sintiendo cada vez que la visionamos de nuevo, o cuando leemos su libro, en el que un visionario Badbury, ya nos habla de televisiones planas y enormes casi como un elemento más de la familia, e incluso interactiva,  a través de la que podemos ser otro protagonista  de sus programas; así como de los peligros del pensamiento único.

Auténtico mago de las distopías, nos hace estremecer ya al principio de la historia cuando solo vemos antenas de televisión y calles solitarias. En la primera escena de quema de libros, en la que parece que el traje que se coloca el bombero, es más bien para protegerse del conocimiento que puedan desprender los libros al arder, que para protegerse de las llamas que provoca, es nuestro Don Quijote, el primero que lanzan a la parrilla y con ello sentimos una doble punzada.
 Pero la que más nos impresiona es la de la mujer capaz de inmolarse con todos sus libros, antes que renunciar a vivir sin ellos.Vemos cómo el aire que entra a través de la ventana rota, pasa rápidamente las hojas de un libro de Dalí, o de Carrier du cinemá, y tantos otros. Sin embargo, dentro de tanta angustia, contemplamos un maravilloso lugar para la esperanza, en el descubrimiento de los hombres-libro. 

Nos emociona especialmente, la escena en la que un libro de Stevenson, muere mientras recita el texto a su nieto "y murió como él pensaba, con las primeras nieves del invierno" en ese momento empiezan a caer en el bosque de los hombres-libro, las primeras nieves del invierno.

Aunque en ocasiones nos angustie, seguiremos contemplando la visión futurista de Bradbury, e intentaremos protegernos en lo posible de sus predicciones.


                    
                                          

jueves, 11 de agosto de 2011

Carta de una desconocida

El verano es árido culturalmente. Parece que durante las largas y calurosas jornadas del estío no necesitáramos alimentar nuestro espíritu, o eso deben pensar quienes el resto del año programan y organizan los eventos con los que disfrutamos. Ni siquiera la cartelera se aviene a nuestros deseos, y lo único que podemos hacer es seguir leyendo. 

A éste tenor, acabamos de terminar una sencilla, profunda y emotiva novela del magnífico escritor austríaco Stefan Sweig, titulada "Carta de una desconocida" Y es eso, una carta, en la que através de sus líneas nos cuenta la historia de una mujer que siendo niña se enamora de un escritor, un hombre mayor que ella que llega a vivir a su edificio.
El de nuestra desconocida -ni siquiera llegamos a saber su nombre- es un amor incondicional, sin límites de ningún tipo, sin contrapartida, unidireccional y único. En esa carta que ella se atreve a escribir sólo cuando tiene la certeza de su desaparición, le cuenta a su amado su vida, le declara su amor no correspondido e ignorado, amor solitario que no quiere que además, la muerte cubra de olvido.

Esta es una de esas historias de verdad, que nos recuerdan que somos capaces de hacer cualquier cosa por lo que realmente queremos. 
Demoledor Sweig cuando escribe: "Terminó la carta con manos temblorosas. Después reflexionó largamente." 
Sin embargo, ya no hay posibilidad de rectificar, de enmendar nada. Sólo sombras, reflejos y miedo.

Os animamos a leerla, es una pequeña maravilla.

viernes, 8 de julio de 2011

Cui-Ping-Sing

En 1940 Agustín de Foxá, gran escritor -hoy menospreciado por prejuicios ideológicos,- publicaba el drama poético en verso titulado "Cui-Ping-Sing" y que ahora reedita completo junto con otros trabajos de Foxá, la Fundación Banco de Santander.
Se trata de una hermosa historia de amor; un amor verdadero, amor con mayúsculas que ya existía antes que los amantes, seguirá existiendo a pesar de ellos, y existirá también, más allá de la muerte.

 -¿En qué otro mundo de cerezas raras oí tu voz?
   ¿En qué planeta lento de bronces y de nieve, vi tus ojos
   hace un millón de siglos?
   ¿Dónde estabas?
   Fuiste agua hace mil años.
   Yo era raíz de rosa, y me regabas.

 -Sí, recuerdo tus ojos
   una noche en el caos me miraron
   cuando aún era la luna
   húmeda y sonrosada.

      -----------
 -Te cito en la otra vida,
   en un jardín de vientos fabulosos.

 -Yo he de acudir, humilde y sin diadema,
   lágrimas en los ojos,
   a pedirte perdón...


Todo el poema destila un lirismo transparente y cálido capaz de remover nuestros más íntimos anhelos.

   Las otras son mujeres,
   pero ella es el amor.
   Las otras pasan, miran y besan;
   son lagos azules
   en cuya orilla se refleja el alma.
   Pero ella es lago
   que no refleja, ahoga.


¡Cómo no caer rendidos ante la belleza y emoción que encierran estas palabras!
Sería magnífico, que alguna compañía de teatro realizara un montaje de este apasionado drama desarrollado en la China Imperial.
Mientras tanto, seguiremos releyéndolo cada vez que la melancolía nos inunde; o cuando la vulgaridad y zafiedad que en ocasiones nos rodea, nos lleve a necesitar un soplo de aire fresco.

lunes, 9 de mayo de 2011

El rapto del cisne

Este libro de la escritora Elisabeth Kostova, fue elegido entre los de 2010 por la revista Qué leer.
A  lo largo de sus páginas, nos habla de la pasión y la obsesión por el arte. De secretos, traiciones, amor...
Un amor capaz de superar y trascender la diferencia de edad de los amantes, pero incapaz de enfrentarse al convencionalismo francés de finales del siglo XIX.


De la mano del impresionismo, personajes atrapados en su inmadurez unos, su esquizofrenia otros,  y su egoismo, nos envuelven en una emocionante aventura, que para algunos lectores, sólo supondrá pasar un buen rato, quizá a otros les haga replantearse las cosas que de verdad merecen la pena. O quizá...no.

En cualquier caso estoy segura de que todos podemos  disfrutar con esta historia.