viernes, 8 de julio de 2011

Cui-Ping-Sing

En 1940 Agustín de Foxá, gran escritor -hoy menospreciado por prejuicios ideológicos,- publicaba el drama poético en verso titulado "Cui-Ping-Sing" y que ahora reedita completo junto con otros trabajos de Foxá, la Fundación Banco de Santander.
Se trata de una hermosa historia de amor; un amor verdadero, amor con mayúsculas que ya existía antes que los amantes, seguirá existiendo a pesar de ellos, y existirá también, más allá de la muerte.

 -¿En qué otro mundo de cerezas raras oí tu voz?
   ¿En qué planeta lento de bronces y de nieve, vi tus ojos
   hace un millón de siglos?
   ¿Dónde estabas?
   Fuiste agua hace mil años.
   Yo era raíz de rosa, y me regabas.

 -Sí, recuerdo tus ojos
   una noche en el caos me miraron
   cuando aún era la luna
   húmeda y sonrosada.

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 -Te cito en la otra vida,
   en un jardín de vientos fabulosos.

 -Yo he de acudir, humilde y sin diadema,
   lágrimas en los ojos,
   a pedirte perdón...


Todo el poema destila un lirismo transparente y cálido capaz de remover nuestros más íntimos anhelos.

   Las otras son mujeres,
   pero ella es el amor.
   Las otras pasan, miran y besan;
   son lagos azules
   en cuya orilla se refleja el alma.
   Pero ella es lago
   que no refleja, ahoga.


¡Cómo no caer rendidos ante la belleza y emoción que encierran estas palabras!
Sería magnífico, que alguna compañía de teatro realizara un montaje de este apasionado drama desarrollado en la China Imperial.
Mientras tanto, seguiremos releyéndolo cada vez que la melancolía nos inunde; o cuando la vulgaridad y zafiedad que en ocasiones nos rodea, nos lleve a necesitar un soplo de aire fresco.

sábado, 2 de julio de 2011

Museo Thyssen Bornemisza

Antonio López, artista manchego, expone en el museo Thyssen una muestra de su obra de los últimos 20 años y varios trabajos de sus piezas más tempranas.

En ella podemos contemplar: dibujos; pinturas como las famosas vistas de Madrid pintadas al aire libre y reflejando la luz natural de cada momento, retratos de parejas, flores, árboles frutales; esculturas.
Se trata en fin, de una buena oportunidad para acercarnos  al López más completo.


 
 Pero lo que sobre todo queremos reflejar aquí, es un detalle sobre el precio de la entrada. Como en la mayoría de los museos el Thyssen, tiene diferentes tarifas: normal; reducida para una serie de colectivos y -esta es la excepción- gratuita para niños menores de 12 años y ciudadanos desempleados.

Esto último nos parece magnífico, y por supuesto un ejemplo a seguir en  tiempos difíciles como los que estamos viviendo.

viernes, 24 de junio de 2011

Fiesta de la música

Se acaba de celebrar el "Día internacional de la música" y en Logroño como en años anteriores dicha celebración a estado a cargo de la escuela de música "píccolo y saxso" con la colaboración de Caja Rioja.
A lo largo de todo el día y en diferentes lugares de la ciudad, se han multiplicado las actuaciones musicales.

Nos encanta esta iniciativa que saca la música a la calle y la pone al alcance de todos los que quieran escuchar. Como no tenemos el don de la ubicuidad hemos tenido que elegir. Hacia el medio día y con un sol espléndido, ha sido una delicia contemplar a un grupo de músicos tocando desde los ventanales de la casa de los periodistas y también a un grupo de cámara haciéndolo justo enfrente, en el pórtico de la iglesia de San Bartolomé. Ya por la tarde, un coro de adultos y varios grupos de cámara tanto de niños como de adultos, nos han deleitado con sus interpretaciones en la sala de Caja Rioja de Gran Vía.

Agradecemos el esfuerzo llevado a cabo por píccolo y saxso, y deseamos que esta celebración se prolongue en el tiempo.

domingo, 19 de junio de 2011

El sabor del sake

Queremos agradecer a Goyo, responsable del cineclub de la Universidad de La Rioja Cinexin, la posibilidad que nos brinda  a los componentes del cineclub Elarrebato de asistir a las proyecciones que programa a lo largo de todo el curso, películas todas excelentes y en versión original como nos gustan a los cinéfagos.

El pasado miércoles pudimos disfrutar de  " El sabor del sake" del director japonés Yasuhiro Ozu. La quietud de la cámara (son los personajes y las acciones los que pasan ante ella); la ausencia de planos generales; la casi continua utilización del contrapicado; el tempo con el que refleja la vida cotidiana, son elementos que identifican el cine de Ozu, el cine de un maestro. En este título, la absoluta soledad que embarga a los personajes masculinos que sólo creen paliar junto a una mujer (sea su esposa o su hija), o bebiendo sake hasta no poder consigo mismos, nos hace reflexionar sobre la incapacidad del ser humano para asumirse solo e individualmente. La necesidad de ese otro que nos creamos y su ausencia, nos impiden conocernos y desarrollarnos en  nuestra total dimensión de seres únicos.
En esa búsqueda y espera incesantes, a menudo nos perdemos.

domingo, 12 de junio de 2011

La ratonera

Al llegar las fiestas patronales de San Bernabé, incluyendo el día de la Rioja, el teatro Bretón de Logroño, nos ofrece durante los festejos locales una programación bastante comercial y con gran poder de convocatoria que parece destinada a un público que no acude al teatro el resto del año.

Esto nos parece muy bien, pero como es un público poco  habituado nos tememos que no sabe estar. Así pues nos encontramos con conversaciones de fondo y comentarios sobre la marcha como si estuvieran en el sofá de su casa; teléfonos móviles sonando-aunque esto es casi habitual desgraciadamente- y algo totalmente insólito: de pronto, un murmullo general nos impide escuchar a quien declama en ese momento  al aparecer en escena un actor habitual de televisión; sin olvidarnos por supuesto de los portadores de cámaras fotográficas pese a la prohibición de utilizarlas.

Atraídos por el título de Agatha Christie "La ratonera", obra de misterio e intriga estrenada en Londres en 1952, que lleva en cartel en dicha ciudad 59 años, y obviando todo lo anterior decidimos acudir a la representación.

Mediante una puesta en escena sencilla pero digna, una acertada iluminación, y un bonito vestuario, el director Víctor Conde, nos desliza a través de una truculenta historia de crímenes, lamentablemente de lo más actual, ambientada en los años 40 en una casa de huéspedes situada en las afueras de Londres.

Tenemos ante nosotros a unos actores en su mayoría jóvenes que no profundizan lo suficiente en sus personajes dotados en algún caso, como el de la maestra por ejemplo, de gran fuerza dramática. Tampoco favorece mucho al hilo narrativo el descanso de 10 minutos justo en uno de los momentos importantes de la trama.
Tenemos que admitir, que desde nuestro punto de vista es una representación totalmente insustancial; lástima, ya que los mimbres de los que está hecha la historia nos parecen dignos de mayor gloria.

Aunque también el  espectáculo del día siguiente "La cena de los idiotas"  nos resulta familiar, no caemos en la tentación. Dudamos mucho que pueda superar a la genial y memorable película francesa dirigida en 1997 por el autor de la obra Francis Veber.