domingo, 5 de febrero de 2012

Melancolía

Porque el amor llegará, o no;
el trabajo llegará, o no;
la familia te apoyará, o no,
los amigos comprenderán, o no. 
Y entre la desolación y la desesperanza, 
el gélido viento del invierno sobre el rostro, nos recuerda:
que estamos vivos;                     
alerta; preparados; 
abiertos a lo que pueda venir; 
deseosos; esperanzados... 
que el dolor, como el amor, no es eterno;
que la vida pasa y nosotros con ella, 
y que todo al fin, es espera, 
deseo; angustia; necesidad; aliento...

viernes, 3 de febrero de 2012

Luisa Miller


Acabamos de contemplar en el Palacio Euskalduna de Bilbao una "Rara avis" de Verdi, "Luisa Miller".

Se trata de una intimista y triste historia de amor entre la hija de un soldado y el hijo de un conde, muy alejada de los asuntos patrióticos, heroicos y violentos que suelen poblar otras producciones. Profunda y conmovedora como es, desconocemos por qué se programa  tan poco siendo una de las más amadas por su autor.
Una música muy lírica; cuatro voces graves; varios cuadros con coro; y un texto de Schiller tremendamente poético, elevan nuestras emociones a cotas pocas veces alcanzadas. El sentimiento con el que el tenor Fabio Sartori interpreta el aria en la que Rodolfo, joven enamorado de Luisa, lee la carta que ésta le envía diciéndole que ama a otro hombre, nos parte el corazón como si fuéramos  nosotros los traicionados. Aquí, debemos añadir que Sartori no se encontraba bien de salud, sin embargo quiso interpretar su papel, y lo hizo magníficamente, por lo que debemos estar doblemente agradecidos.
Era la primera vez que lo escuchábamos pero desde luego, seguiremos su carrera. Esperamos poder disfrutar nuevamente de esta ópera tan especial que nos ha dejado totalmente cautivados. 

Como no disponemos de la grabación de Fabio Sartori, os dejamos una interpretación de Plácido Domingo que también nos gusta,   para que disfrutéis de la belleza y el dolor del aria de Rodolfo.



El perro del hortelano

Como es evidente por la fecha de la última entrada, seguimos a vueltas con la falta de tiempo para hablar de las cosas que nos gustan; intentaremos ponerle remedio.
Dentro de la actual programación del Teatro Bretón, acabamos de disfrutar de un clásico que nos gusta mucho como es "El perro del hortelano" de Lope de Vega; puesto que el teatro clásico nos encanta, siempre nos parece una buena opción a la hora de elegir, si a esto añadimos que se trata de la "Compañía Nacional de Teatro Clásico", ya no nos queda ninguna duda. Seguro que acertamos. Y así ha sido.

Esta compañía formada por grandes intérpretes conocidos de los aficionados riojanos, -ya que han venido a Logroño en varias ocasiones- no suele defraudarnos, sin embargo en  esta ocasión, se nos quedaron un poquito cortos. Les falta profundidad y fuerza; no consiguen transmitir los sentimientos que les embargan. 
Los sonetos de amor de Lope, tan magníficos, casi pasan desapercibidos en boca de una actriz que cambia de vestido -todos ellos muy ricos y vistosos diseñados por Lorenzo Caprile, que nos parecen excesivos- y zapatos continuamente y que desvían la atención del público. Aunque se trata de una comedia, con momentos muy divertidos, nos parecen bastante histriónicos los personajes de los pretendientes y  sus sirvientes. Se puede hacer de otra manera, lo hemos visto de otra manera y resulta  mucho más convincente.  
La puesta en escena muy sencilla, contrasta en exceso con la riqueza del mencionado vestuario; la música en directo y con instrumentos de la época, enriquece el espectáculo y nos deja casi satisfechos. 

No obstante lo anterior desde luego mejorable , ha sido de nuevo un placer ver teatro clásico.






miércoles, 4 de enero de 2012

Cuaderno de viaje

A esta última entrada de nuestra crónica viajera le hemos dado el título de cuaderno de viaje porque -aunque no era esa  nuestra intención- al final es lo que ha resultado ser. 
Así que sin ánimo de ser exaustivos,comentar que el domingo por la mañana y tras un buen y fresco paseo hasta el Auditorio Nacional, de la mano de la OCNE y bajo la batuta de Josep Pons, disfrutamos de un delicioso programa con tres autores diferentes y el hilo conductor del Quijote, así escuchamos: "Don Quixote, variaciones fantásticas sobre un tema caballeresco" de Richard Strauss; "Danzas de Don Quijote" de Roberto Gerhard y "El retablo de Maese Pedro" de nuestro apreciado Manuel de Falla, del que por cierto, y también en dicho espacio hay una exposición actualmente. Por supuesto para repetir. 
El ambiente del Auditorio un domingo por la mañana es familiar: vemos padres jóvenes con niños e hijos jóvenes con padres mayores. En esos momentos, deseamos que cuando ya no podamos acudir por nuestros medios, haya alguien dispuesto a traernos y acompañarnos.

Con el espíritu elevado por obra y gracia de la música, dirigimos nuestra mirada hacia Caixa Fórum, en cuyas salas, organizada conjuntamente por la obra social La Caixa y el Museo del Louvre, se está llevando a cabo una magnífica exposición de obras de Eugene Delacroix. El dramatismo de alguna de sus pinturas ampliado por su particular color, nos perturba y conmueve. 
Tras un fin de semana lleno de arte y de belleza, estamos a un paso de sentir el síndrome de Stendhal, pero como no es así, os animamos a no perder la oportunidad de ver cerca de casa algo que merece la pena y que no siempre está a nuestro alcance.

martes, 3 de enero de 2012

Teatro de Cámara Chejov

Siguiendo nuestro periplo madrileño, visitamos nuevamente el "Teatro de Cámara Chejov"  cosa que como buenos aficionados al teatro hacemos siempre que visitamos Madrid y tiene algo en cartelera. Se trata de un teatro muy especial: para empezar está situado en el patio de luces de un antiguo edificio de viviendas; no tiene taquilla, solo un pequeña mesa en la entrada; la sala cuenta con seis filas de butacas y la primera está en el mismo escenario. Un lugar íntimo y recogido, donde sólo cabe la verdad del teatro. 
Su director, Ángel Gutiérrez, es a la vez director de actores y cuenta con unos grandes profesionales. Vivió y trabajó varios años en Rusia y se enamoró de los autores rusos, -sobre todo de Chejov- así que los más habituales en sus montajes son éstos. La calidad de las interpretaciones y la cercanía física, hacen que el espectador interiorice lo que sucede en el escenario y se sienta parte de la representación. En esta ocasión pudimos ver "Noches blancas" de Dostoievski: sin artificios, sin distracciones escénicas de ningún tipo, sin la parafernalia que en muchas ocasiones pretende minimizar la poca calidad interpretativa; aquí nada de eso es necesario, sólo el actor, el expectador, y el arte de saber hacer. Por supuesto que como en anteriores ocasiones, nuestras espectativas se vieron totalmente satisfechas. Animamos a los amantes del teatro a visitar el Chejov, a probar y saborear la experiencia.

Haciendo honor al nombre y demostrando la devoción que Ángel Gutiérrez siente por este autor  ruso, bajo un retrato de Chejov,  hay un jarrón que siempre contiene  flores frescas.